Finalizada la décima reunión del Consejo de Lavalleja, desarrollada en Mariscala, el intendente departamental, el doctor Daniel Ximénez, continuó mano a mano respondiendo inquietudes y planteos de vecinos de la comunidad. Minutos después, dialogó con Primera Página.

El jefe comunal trazó un balance sobre la actividad cumplida en Mariscala, se refirió a los planteos formulados por los vecinos, principalmente en torno al estado de la caminería rural donde anunció variantes sustanciales, reconoció la “deuda social” que la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL) mantiene con la comunidad, y reiteró el posicionamiento y el accionar de la administración municipal respecto a sorteos y concursos dentro de la institución para la provisión de cargos, tal cual lo establece la ley vigente.

EVALUACIÓN

Definió como “una buena herramienta” a esta clase de encuentros que se realizan en los seis municipios con que cuenta el departamento de Lavalleja, al destacar que “hemos sido muy cuidadosos en cuanto a darles contenido a estas reuniones, a procurar que no sean muy extensas, pero que haya un contenido de temas que sean bien importantes para cada comunidad, no solamente para la intendencia, sino para el día a día de cada uno de los municipios de Lavalleja”.

Destacó que “se ha logrado conformar un buen grupo de trabajo”, y que se ha podido instaurar “una interacción necesaria entre los alcaldes”. Lo afirmó previo a la reunión que se realizaría minutos después en el Auditorio “Cándido N. Cal” entre las autoridades de la IDL y los alcaldes, tras la sesión del Consejo de Lavalleja de la cual participaron representantes de la comunidad de Mariscala.

Significó que estas instancias de participación de la gente “son bien importantes”, al igual que “estar presentes en las diferentes localidades donde hay municipios”, todo lo cual “nos obliga a escuchar, a ser más eficientes, a brindar devoluciones y a saber que vamos a volver”, porque “este es un ciclo y vamos a retornar a Mariscala para brindar respuestas a los planteos que recogimos de esta reunión”.

El doctor Ramiro Prieto, al frente de la Dirección General Jurídico Notarial de la IDL, en el Consejo de Lavalleja realizado en Mariscala. (Foto: Prensa IDL)
El doctor Ramiro Prieto, al frente de la Dirección General Jurídico Notarial de la IDL, en el Consejo de Lavalleja realizado en Mariscala. (Foto: Prensa IDL)

CAMINERÍA RURAL

Inevitablemente, el primer planteo que surge de parte de la comunidad en esta clase de encuentros refiere al estado de la caminería rural, tema que, según expresó Daniel Ximénez, “es un debe que tiene Lavalleja”, asunto que “hablamos en forma extensa, tanto con los vecinos y como así también con los alcaldes”.

A efectos de revertir la situación actual situó imprescindible, tanto “trabajar de forma diferente” como “continuar con las inversiones en maquinaria y en recursos humanos”, así como también en cuanto “al formato de cómo trabajar con el objetivo de tener más tiempo útil de nuestros equipos en el territorio. Eso es fundamental”, apuntó, más allá de tener presente las condicionantes climáticas que puedan surgir, potenciadas en este caso por la virulencia del fenómeno de El Niño. En ese aspecto “hay condicionantes como el frío, que impide hacer determinadas cosas dentro de la vialidad rural”. Por ese motivo, “al tiempo con el que contamos hay que multiplicarlo para poder multiplicar también las respuestas” que se le brinda a la comunidad.

DEUDA SOCIAL

De acuerdo a lo expuesto por el jefe comunal, el objetivo central es el de optimizar los recursos con que cuenta la IDL, instrumentando una serie de variantes que también tienen que ver con el horario de trabajo incluidas las tareas en caminería rural.

“Sabemos que todo lo que se haga en caminería rural va a tener un aumento en el costo para la intendencia, en recursos humanos, en maquinaria, en roturas, en traslados y en combustibles”, analizó. No obstante, frente a la realidad actual, “tenemos que pagar la deuda social que tiene Lavalleja”.

En la décima reunión del Consejo de Lavalleja, en Mariscala, en cuanto a la situación poblacional del departamento, Ximénez planteó que “Minas es la principal ciudad en número de habitantes, luego sigue José Pedro Varela y la tercera, si se considerara como ciudad, es la gente dispersa que vive en el medio rural de Lavalleja, personas a las cuales lo único que les aporta la intendencia es la caminería rural”.

Anunció que “vamos a hacer una fuerte apuesta para revertir la situación que recibimos”, propósito que “no se logra de la noche a la mañana”, pero frente al cual “hemos dado señales muy claras en cuanto a que vamos a tener una presencia diferente en el territorio, a partir de un despliegue diferente de recursos y una forma distinta de trabajar en la caminería rural”.

En cuanto a recursos humanos vinculados a estas tareas, la administración implementará el trabajo en doble turno, aspecto sobre el cual Ximénez reconoció que, en una primera etapa, “existirán ciertas resistencias” frente al cambio, pero que a esta propuesta “los trabajadores la escucharon de mi boca desde el día en que ingresé a la intendencia”, porque, refirmó, “tenemos que cambiar la forma de trabajar y adecuar el funcionamiento de la intendencia a las necesidades que tiene nuestro departamento”.

UNIFICAR CRITERIOS

En el transcurso de la reunión cumplida en Mariscala, un vecino de la ciudad reclamó por la implementación de sorteos para acceder a puestos laborales dentro de la función pública, tal cual ocurre en los restantes municipios del departamento. Sobre el tema también se pronunció el intendente Daniel Ximénez.

Desde la administración municipal “queremos aplicar la ley vigente, una de las mejores que se ha votado desde el retorno de la democracia, sobre todo para el interior del país en cuanto a ingresos por concursos y sorteos a las intendencias”.

Agregó que “el gran número de los recursos humanos que tenemos en la intendencia nos ha limitado la realización de concursos”, lo que ha determinado que “los llamados para la regularización de funcionarios sean mínimos y acotados”. No obstante, “son señales muy claras las que hemos dado en el impulso de un proceso de cambio por el que debemos transitar”.

Explicó que, al momento de asumir funciones, la IDL contaba con 628 trabajadores zafrales, que “solo 240 de ellos estaban financiados en el presupuesto departamental” y que otro tanto ocurría con los funcionarios contratados.

En caso de haber dado de baja a los 400 contratos existentes “se hubiera generado un caos, tanto para la gente como para la institución”, además de “no hacer lo que nos comprometimos políticamente a realizar durante la campaña electoral, cuando no presentamos para ser intendentes de Lavalleja”.

Recordó que durante el periodo preelectoral, “como históricamente ha ocurrido, se dio un ingreso masivo de funcionarios en carácter de zafrales y de contratados”, lo cual, entre otras consecuencias, determina “la falta de espacio para la realización de concursos, porque no podemos hacer nuevas instancias de este tipo, más allá de que es una necesidad que hoy tiene la intendencia para contratar, por ejemplo, más maquinistas, para aportar soluciones a la caminería rural, más mecánicos, más personal que arregle la maquinaria que se rompen. Por el momento no tenemos espacio para poder hacer un ingreso masivo por sorteos de acuerdo a las necesidades que tiene la intendencia”, admitió.

También hizo referencia a que, en el marco de las primeras reuniones del Consejo de Lavalleja, desde la administración se “definió un número muy acotado de zafrales para que se hiciera un llamado público trimestral con la participación de una escribana de la intendencia, a efectos de brindar garantías incuestionables y transparentes” a dicho proceso.

Ante la propuesta de la IDL, “el alcalde Mariscala (Francisco De la Peña) planteó la no realización de sorteos y de nuestra parte respetamos la voluntad de los alcaldes”, porque la población de Lavalleja “me votó para gobernar al departamento y en Mariscala -y donde hay municipios, en general- se eligió a la persona para que estuviera al frente del municipio. Se trata de decisiones que vamos a respetar durante todo nuestro período de gobierno”, enfatizó.

“Lo que queremos es unificar criterios, que no suceda una cosa en Mariscala y otra en el resto del departamento, porque es la única forma de ordenar las cosas deben ser ordenadas en nuestro departamento”, declaró el intendente Daniel Ximénez.