En la Plaza de Armas del Batallón Brigadier General Juan Antonio Lavalleja, de Infantería Nº 11 se realizó una ceremonia por el aniversario Nº 118 de la unidad militar. Estuvieron presentes el jefe de unidad, el teniente coronel Héctor Márquez, el comandante de la División de Ejército IV, general José Casatroja, autoridades de otras dependencias militares con asiento en Minas, principales del comando de la Jefatura de Policía de Lavalleja, el intendente departamental Daniel Ximénez, directores de areas de la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL), autoridades de Salud Pública departamental, oficiales generales en actividad y retiro, personal superior y subalterno en actividad y retiro, familiares, invitados especiales, y amigos de la unidad.
RESEÑA HISTÓRICA
El acto comenzó con la exposición de una reseña histórica de la unidad. Luego se dio lectura a la Orden de División y también al saludo del comandante de la División de Ejército IV. Posteriormente se homenajeó al personal subalterno que pasó a situación de retiro que completó 25 años o más de servicio militar bien calificado y acto seguido hizo uso de la palabra el jefe de unidad.
DÍA SIGNIFICATIVO
En parte de su discurso, Márquez agradeció la presencia de autoridades y público en general, en lo que consideró fue “un día tan significativo que, sin lugar a dudas, dichas presencias le da un valor inigualable a la ceremonia. Nos convocó el 118º aniversario de esta unidad, el Batallón Brigadier General Juan Antonio Lavalleja de Infantería Nº 11. 118 años no son simplemente una cifra, representan generaciones de soldados y más de un siglo de servicio a la patria. Desde aquel 25 de septiembre de 1908 cambiaron sus integrantes, cambiaron los tiempos, evolucionaron los medios y también las formas de cumplir nuestra misión, pero una característica de nuestros soldados permaneció inalterable; la voluntad de servir”.
BAUTISMO DE FUEGO
Recordó que la unidad tuvo su bautismo de fuego en el combate de Nico Pérez, “encontró en Minas su asiento definitivo y fue construyendo generación tras generación una identidad propia, cimentada en la disciplina, el sacrificio, la camaradería y el sentido del deber. Somos herederos de esa historia y eso nos impone una responsabilidad, honrar a quienes nos precedieron mantener este Batallón para cumplir hoy y mañana las misiones que nos demanden la nación, porque nuestra razón de ser continúa siendo militar”. “Nos instruimos y entrenamos para estar preparados para cuando y donde seamos requeridos”, aseveró.
Márquez aseguró que durante este período”hemos avanzado en una instrucción progresiva y exigente en lo que son expresiones de una voluntad de aprender, evolucionar y mejorar permanentemente conservando intactos nuestros valores. Preparación que trasciende fronteras; hoy integrantes de nuestra unidad sirven en la República Democrática de Congo, en Altos de Golán y en el Sinaí, a miles de kilómetros de sus hogares portan nuestros uniformes representando al Ejercito Nacional y a la República Oriental del Uruguay y llevan sin dudas con ellos parte de este Batallón. Por eso el servicio se manifiesta también aquí, junto a nuestra gente”. Repasó que durante este año el batallón “brindo más de 30 apoyos diferentes con personal y medios a escuelas, organizaciones e instituciones departamentales, las cuales representaron mas de 9.000 horas hombres al servicio de la sociedad”.
“PERSONAJES SILENCIOSOS”
El jerarca agradeció a las instituciones que intervinieron junto a la unidad en diferentes circunstancias, especialmente en la intervención frente a adversidades climatológicas que afectaron al departamento. “Creo que la experiencia demuestra que cuando las instituciones trabajan coordinadamente respetando sus responsabilidades y aportando cada una de sus capacidades la respuesta del Estado se fortalece. Hay también un servicio muy silencioso, el que no aparece en las noticias y el que no recibe grandes reconocimientos, es el soldado que cada día desde su puesto simplemente cumple con su deber”. Consideró que el batallón no se construye solamente en el terreno o durante una operación, “se construye en el taller manteniendo nuestros medios, detrás de un volante, transportando nuestros camaradas, en el rancho preparando los alimentos para todos, en una obra reparando nuestras instalaciones, en una oficina cumpliendo las tareas administrativas o en cualquiera de esos puestos que lejos de ser protagonistas, resultan indispensables para que nuestra unidad cumpla con su misión”.
IDENTIDAD
Para Márquez el batallón es una institución con 118 años que posee una historia tensa, atravesada por diferentes épocas y circunstancias. “Esa historia por completo sin lugar a dudas nos pertenece y forma parte de nuestra identidad, como celosos custodios de ella”. “Quien actualmente visten este uniforme deben ser reconocidos por la forma con que hoy sirven al país y deben ser reconocidos como honran en su tiempo de vigilia el compromiso de servir”, concluyó.
El evento culminó con el tradicional desfile de los efectivos en homenaje a las autoridades presentes.